En un futuro cercano, cuando una persona sufra un infarto y no tenga un hospital cerca, un dron repartidor autónomo podría llegar a gran velocidad con un desfibrilador portátil hasta su ubicación y así aumentar sus probabilidades de sobrevivir. Un grupo de investigadores de la Universidad de Warwick (Reino Unido) analizó en su último estudio cómo este escenario con robots voladores podría reducir los largos tiempos de espera en la atención de emergencias médicas. Tomado de es.wired.com